Laboratorio de Micología y
Cultivo de Hongos Comestibles y Medicinales
 
Cultivo de hongos comestibles
Requerimientos básicos para el Cultivo del Hongo Comestible Lentinula edodes (shiitake).

Lentinula edodes se conoce con el nombre vulgar de "Shiitake" u hongo japonés.

Este hongo se cultiva y consume ávidamente en Japón y en otros países asiáticos, no sólo por su agradable sabor, sino por su acción antitumoral, hipocolesterolémica e inductora de la síntesis de interferón (antiviral).

El sombrero de 5-12 cm, posee en ocasiones, un pequeño umbón central; de coloración castaño claro u oscuro con tonos rojizos, levemente convexo a plano-convexo en la madurez.

La superficie del sombrero se encuentra cubierta por escamas blanquecinas especialmente a lo largo del margen.

Las laminillas son adnatas a libres, blanquecinas, apretadas y de bordes aserrados.

La esporada es blanca.

El pie es central, corto y usualmente se encuentra cubierto por pequeñas escamas fibrillosas; posee un anillo efímero blanquecino a castaño claro.

La "carne" es firme, sabrosa y presenta la particularidad de poder secarse y rehidratarse fácilmente.

Se lo puede encontrar en la naturaleza creciendo sobre troncos de madera muerta fructificando principalmente en otoño o en primavera.


Cultivo de Shiitake  

Este hongo a diferencia de los champiñones no requiere sustratos compostados.

Degrada y se alimenta de la celulosa y la lignina presente en la madera.

El cultivo se puede realizar en troncos o en sustratos artificiales.

El cultivo en troncos tiene la ventaja de ser de bajo costo de implementación pero con producción principalmente estacional, generalmente en otoño y en primavera, estaciones en las que se dan las condiciones naturales de temperatura y humedad para que el hongo fructifique.

El cultivo en sustratos artificiales (aserrines de diferentes maderas) permite una producción continua pero con un mayor costo de inversión inicial.


Cultivo en bolsas

Preparación de sustrato.

ELos substratos artificiales requieren un contenido de humedad de 60-65 % y un pH entre 5,5-6,0.

Estos substratos deben ser esterilizados antes de su siembra para evitar posibles contaminaciones.

Los principales países productores formulan sus sustratos sobre la base de aserrín de madera de Robles o encinos (Quercus sp) o bien el árbol Shii como lo llaman en Japón (Castanopsis cuspidata).

Se pueden emplear mezclas con aserrín puro bien con el agregado de suplementos. Una fórmula comúnmente utilizada tiene 78 % de aserrín o virutas (Eucaliptus, Lenga, Roble Pellin, etc), 10% de afrechillo de trigo, 10 % de semilla de mijo y 2 % de yeso (todo como porcentajes de peso seco).


Tratamiento térmico

Es necesario un tratamiento enérgico de esterilización de los materiales una vez formulado el sustrato.

Para ello es necesario contar con un autoclave industrial y una caldera de vapor de alta presión. El sustrato es colocado en bolsas termo resistentes y es esterilizado por dos horas a 121 ºC.


Sistema artesanal

De un modo artesanal, es posible a baja escala intentar un método de tratamiento térmico por inmersión en agua caliente.

Para ello se somete a "cocción" la viruta o el aserrín por una hora a 90 ºC.

Se deberá repetir este tratamiento 3 días consecutivos, procurando mantener el aserrín fuera del agua en un lugar limpio.

La inmersión se puede realizar mediante el empleo de un tanque con agua caliente colocando el aserrín dentro de un canasto de metal o bien en una bolsa de polipropileno o ambos, (bolsas de papas modernas, no de arpillera)


Siembra:

El sustrato se inocula con lo que comúnmente se denomina "semilla" o micelio; que consiste en granos de trigo estériles, o bien una mezcla de aserrín, cuya superficie se encuentra cubierta por hifas del hongo.

En esta operación, se mezcla el sustrato y la semilla lo más homogéneamente posible.

Es conveniente emplear "semilla" en una proporción de 5-7 % peso en peso (mezclar 5-7 kgs de semilla cada 100 kg de sustrato húmedo).

Es importante no realizar la siembra hasta que el sustrato este frío o al menos a 25 ºC ya que el micelio puede morirse.

La "semilla" debe ser mezclada lo mejor posible.

Para ello se abren las bolsas con el material estéril y se mezclan tratando de evitar contaminaciones, es deseable de ser posible realizar la siembra en campana de flujo lamina


Al cabo de unos días, el micelio comienza a crecer por sobre el sustrato.

La figura representa una bolsa sembrada donde se puede observar como cada grano comienza a comportarse como un centro de dispersión del hongo.

Después de la siembra el micelio no requiere mayores cuidados, debe estar en una habitación oscura a temperatura controlada.

El micelio crecerá formando un bloque sólido.

Esquema que muestra lo que ocurre dentro de una bolsa a los pocos días de sembrada


Requerimientos para la Incubación:

Humedad relativa: 60-75 %.
Temperatura del sustrato: 25 ºC (las temperaturas superiores a 35 ºC y por debajo de 5 ºC. detienen el crecimiento del micelio).
Duración de la Incubación: 30-120 días.
Ventilación: no requiere.
Iluminación: no es necesaria, en general se lo incuba en oscuridad.

Algunos cultivadores suministran luz tenue en la ultima etapa de la incubación para facilitar el amarronamiento del micelio.

Este último es importante para la producción de primordios sanos ya que forma una barrera contra la desecación y protege del ataque de competidores.


Requerimientos para la formación de primordios:
(se denomina primordio al primer estadio de desarrollo del hongo)

Inducción: es necesario sumergir los bloques de sustrato artificial (previo retirado de la bolsa) en agua fría (10-17 ºC) durante 12-24 hs.
Humedad relativa: 95-100 %.
Temperatura del ambiente: 10-16 ºC cepas frías y 16-21 cepas templadas.
Duración: 5-7 días después de la inmersión.
Ventilación: de 4 a 7 renovaciones por hora.
Iluminación: la de un ambiente natural (lo óptimo es de 500 a 2000 lux durante 12 horas al día. Se puede utilizar tubos fluorescentes o bien luz difusa natural.


Requerimientos para la cosecha:

Humedad relativa: 60-80 %.
Temperatura ambiente: 16-18 ºC y 21-27 ºC.
Duración: 5-7 semanas.
Ventilación: 4-8 renovaciones por hora.
Iluminación: la de un ambiente natural (lo óptimo es 500-2000 lux durante 12 horas al día.

Se puede utilizar tubos fluorescentes o bien luz difusa.

Los hongos se cosechan cortándolos al ras mediante un cuchillo o tijera.

Al igual que el champiñón, se producen en oleadas.

Se obtienen una oleadas cada aproximadamente 20-30 días ya que después de la finalización de la misma es necesario un período de descanso, luego se vuelven a inducir los bloques.

Normalmente se cosechan 2-3 oleadas.

Una oleada es un ciclo de producción, seguido de varios días sin cosecha, durante este lapso se forman los primordios del ciclo siguiente.

El ciclo completo dura de 2-4 meses.


Rendimientos:

Es posible obtener de 15 a 40 kg. de hongos frescos por cada 100 kg. de sustrato húmedo.


Riego:

Se puede efectuar en forma manual o por aspersión, durante unos minutos, una o dos veces por día para evitar la desecación del sustrato.


Cultivo en troncos.

Selección de troncos.

Para su producción se requiere la utilización de troncos de madera de Robles (Quercus) o de Fagáceas.

En la Argentina y en el Brasil, se lo ha cultivado en troncos de Eucalyptus.

Ensayos recientes muestran que las especies de Nothofagus presentes en el Sur argentino, son un buen substrato para la producción de shiitake.

A diferencia con las Girgolas los troncos deben ser cortados de un tamaño bastante homogéneo, pueden utilizarse trozos de 10-15 cm de diám. x 1 m de largo.

Es conveniente cortarlos durante el otoño cuando los árboles comienzan a almacenar los productos de la fotosíntesis para el invierno.

La humedad ideal para la inoculación es entre el 40-55 %, si los troncos están muy húmedos será conveniente dejarlos secar por el término de 3-4 semanas deben estar limpios de líquenes u otros hongos.


Siembra.

 

Los troncos se inoculan con lo que comúnmente se denomina "semilla" o micelio; en este caso se puede utilizar aserrín mezclado con granos de trigo estériles, cuya superficie se encuentra cubierta por hifas del hongo o bien emplear tarugos de madera.

Estos últimos, se clavan en orificios previamente efectuados en la madera que se realizan mediante el empleo de un taladro de mecha gruesa con tope.

Una vez realizada la siembra se tapa los agujeros con parafina o cera de abejas.


Patrón y número de agujeros.

La perforación de los troncos puede efectuarse siguiendo un esquema del tipo anillo, diamante o diamante modificado. Es posible calcular el número de orificios a realizar sobre la base del diámetro de los troncos y el número de filas. En el siguiente ejemplo los troncos tienen 1,20 m de long.

Tabla que muestra el número ideal de orificios (y por consiguiente de tarugos en función del diámetro del tronco elegido.

Diámetro
6 cm
8 cm
10 cm
12 cm
15 cm
18 cm
21 cm
Nº filas
3
4
5
6
7
9
11
Nº agujeros
12
16
20
24
28
36
44

Incubación de los troncos.

Después de la siembra se apilan los troncos en pilas de a 10 filas de más o menos 1 m de altura y en forma alternada.

Dependiendo de las condiciones del ambiente se pueden cubrir los troncos con polietileno y regar esporádicamente (6-12 hs cada 7-30 días).

Al cabo de aproximadamente 6-12 meses la incubación finaliza.

En este momento es posible observar el micelio que aparece en ambos los extremos del tronco.


Disposición de los troncos

Los troncos se pueden apilar de diferentes maneras para la incubación. Cada una de ellas presenta sus ventajas y desventajas.

METODO
VENTAJA
DESVENTAJA
Criss-cross Es un método simple Los troncos de la parte superior están más secos que los de la base, por lo tanto es necesario rotarlos.
Estructura en X Posibilita una buena circulación del aire sobre terreno plano o sobre laderas de montes donde la aireación es pobre. Los troncos se secan más rápidamente en áreas con movimientos de aire.
Oblicuamente Apoyados Posibilita ajustes para hacer frente a variaciones de terreno y de las condiciones climáticas. Debe evitarse el excesivo secado de los troncos.

Inducción de la fructificación:

Una vez finalizada la incubación se sumerge los troncos en agua fría (10-17Cº) por un período de 12 a72 hs, luego se los coloca en posición vertical o semi-inclinada, para iniciar la fructificación.


Obtención de fructificaciones.

El área de producción debe estar bien ventilada y recibiendo un fotoperíodo de 9-12 hs.

El periodo de formación de primordios dura 3-10 días, el de cosecha de 14-21.

Después de este período es necesario dejar recuperar a los troncos por 30-120 días, para juntar energía para la próxima cosecha, e iniciar entonces un nuevo periodo de inducción.

El cultivo en troncos se puede prolongar entre 2-5 años.

El cultivo al aire libre produce 2 cosechas por año; una durante el otoño y otra durante la primavera.


Riego:

Se puede efectuar en forma manual o por aspersión.


Rendimientos:

Es posible obtener de 1 a 1,5 kg. de hongos frescos por cada tronco utilizado.


Consideraciones para su producción.

El cultivo de shiitake es muy promisorio dado que está en sus comienzos en el país.

El mercado de consumo es importante si se logra canalizar la producción a consumidores orientales, como la comunidad China o Japonesa quien aprecia el sabor de este hongo.


La producción en troncos es más barata, salvo por la demanda de maquinaria para el continuo traslado de los troncos.

Esta modalidad presenta la desventaja, al igual que las girgolas, de ser una producción estacional, ya que las fructificaciones se logran principalmente con las temperaturas medias del otoño y la primavera.

Por otro lado la producción en bolsas o bloques requiere necesariamente de una importante inversión en la compra de un autoclave industrial y el equipamiento de los recintos de cultivo. Sin duda este hongo es especial por combinar su agradable sabor y textura con sus propiedades medicinales comprobadas.

Texto y fotos: E. Albertó.
Dibujos: gentilmente cedidos por F. Michel.